
La Baixa de Lisboa parece que se ha estancado en el tiempo con sus casas llenas de colores y sus tranvías antiguos. Me encantó esta zona tan alegre y peculiar.
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| Baixa de Lisboa, Instagram |
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| Plaza del Comercio, parte en obras 😦 |
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| Muelle de las Columnas |
A continuación, cogimos el tranvía número 28 en dirección al Castillo de San Jorge. ¡No había montando antes en un tranvía tan antiguo!. Sube lentamente por calles muy vertiginosas . Hoy en día, es más utilizado por los turistas que por los lisboetas.
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| Tranvía |
Nos paramos en el Mirador de Santa Luzia. Cuando organicé el viaje, no había planeado visitar este mirador, y nos llevamos una gran sorpresa con sus maravillosas vistas. Sin duda, imperdible.
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| Mirador de Santa Luzia |
Subiendo una calle llena de adoquines llegamos al Castillo de San Jorge. Tuvimos que hacer cola para comprar la entrada, pero una vez dentro estuvimos alrededor de una hora visitándolo. Se trata de un castillo en ruinas. Me decepcionó un poco. Lo mejor es la panorámica que ofrece de la ciudad.
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| Vistas desde el Castillo de San Jorge |
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| Castillo de San Jorge |
Una vez visto el castillo, cogimos nuestro coche y nos dirigimos a la Costa da Caparica a pasar la tarde en la playa. Por la noche, cenamos y dimos un paseo por la Baixa de Lisboa. Hay pequeños restaurantes-cafeterías muy baratos y en los que se cena muy bien.
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| Costa da Caparica |
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| Vistas desde el elevador de Santa Justa |
Foto 1: Mirador de Santa Luzia










